Redes sociales
Redes sociales
 

Tamaño de texto:    
   
 

Ser o no ser… europeos.

 
  • El referendo sobre la permanecía del Reino Unido en la UE ya muestra efectos importantes, tanto económicos como políticos.
  • Los mercados están nerviosos y los políticos más; los fantasmas del nacionalismo y el proteccionismo rondan en Europa.
  • Aun cuando el resultado sea un “sí” a la permanencia, ya nada será igual; las señales del separatismo han dejado huella.

Año 2016 - Junio, 20 - No. 764
 
 

Mucho se ha escrito del referendo sobre la permanencia del Reino Unido en la hasta ahora Unión Europea (formada por 28 naciones) y que tendrá lugar el próximo 23 de junio. En las últimas semanas, el debate de los analistas y los temores de los organismos se ha agudizado, y rondan en torno a los impactos y las decisiones que se habrán de tomar si en esta ocasión se da el “no” a la permanencia —cabe recordar que en 1975 se llevó a cabo un ejercicio similar y la decisión fue quedarse. El consenso, no obstante, es que sin la nación británica, la Comunidad sería financieramente más pobre, menos liberal, menos propensa al libre mercado, y con menores posibilidades de crecer.

La idea de separarse de la Unión ya tiene tiempo y bases, baste recordar que el Reino Unido es la única nación que no adoptó el Euro y (junto con Irlanda) no firmó el Acuerdo Schengen, cuyos principios sustentan la integración regional, eliminando fronteras interiores, prevaleciendo sólo las externas del bloque. De hecho, es fuerte el sentimiento nacionalista de querer proteger las fronteras ante una presunta oleada de inmigrantes comunitarios que podrían, en un momento dado, acaparar los empleos. El control migratorio es quizá el centro de la campaña a favor de “no” permanecer en la UE, lo que ha tomado fuerza ante las políticas de Bruselas hacia la migración y se ha agudizado por el “tsunami migratorio” encabezado por refugiados del Medio Oriente. Sin embargo, lo que no consideran los separatistas es la fuerte inmigración de no comunitarios, en especial los provenientes de la Commonwealth, quienes ante el retiro de Unión verían más difícil su internamiento hacia el continente, teniendo que quedarse en la isla.

Las implicaciones económicas y políticas de una posible salida del Reino Unido, son sin duda mucho más impactantes que si se hubiese dado, por ejemplo, el abandono de Grecia. Por el tamaño de su PIB, el Reino Unido es la quinta economía del mundo y la segunda de la Unión —contribuye con el 16.2 % del producto comunitario. Es también uno de los principales contribuyentes al presupuesto de la comunidad; en 2014 la contribución total del Reino Unido al presupuesto de la UE fue de €11,342 millones, lo que representa el 9.7% del presupuesto, es el tercer contribuyente después de Alemania y Francia. En este contexto, el impacto de la salida sería de enorme magnitud, y se reflejaría en un gran boquete en las finanzas de la Unión. Por su parte, el gasto de la Unión en el país fue de €6,984.7 millones, situación que se ha mostrado como una constante, lo que fortalece el planteamiento de que se ha estado gastando mucho en y recibiendo poco de la UE, lo que ha llamado a los euroescépticos a presionar por el “no”.

Empero, los principales impactos de una posible salida del Reino Unido de la UE son fundamentalmente económicos y financieros. Los analistas han estimado que los mercados de capitales, no sólo británicos y europeos, sino también los del resto del mundo, serían los más afectados sobre todo por un fenómeno de desconfianza, ya que la salida podría acrecentar la percepción de que los bonos ingleses son menos atractivos y es más peligroso invertir en ese país dado su creciente déficit fiscal y el déficit de cuenta corriente que en 2015 llegó al 7 % del PIB. Pero también los valores europeos perderían la confianza de los inversionistas. Cabe señalar que la UE es el principal receptor de inversiones británicas siendo el destino del 47.7 % del total de los recursos.

Los analistas también prevén que un voto favorable a la salida del bloque (tendencia que ha ganado terreno en recientes encuestas), impactaría a la economía británica. Tanto el FMI como el propio Tesoro inglés han hecho sendas advertencias. Este último organismo ha estimado en tan sólo dos años se registraría una reducción en el PIB de entre 3.6 y 6 %; pérdida de empleos de entre 520 mil y 820 mil puestos y un mayor déficit fiscal que en los siguientes 5 años podría situarse entre £20 mil y £40 mil millones. Un impacto más evidente se presentaría en el golpe que recibiría la libra esterlina que perdería entre 15 y 20 % su valor frente al Euro y al Dólar, un efecto contrario tendría si el voto fuera por la permanencia. El FMI, ha advertido que el llamado al referendo per se ya ha sembrado incertidumbre entre los inversores; una salida del Reino Unido podría ocasionar graves daños a escala regional o mundial al trastornar las relaciones comerciales ya establecidas.

Los mercados están nerviosos y los políticos más. La salida del Reino Unido, también implicaría un desbalance al interior de la UE favoreciendo las posturas antiliberales y proteccionistas. El Reino Unido ha liderado las tendencias hacia una mayor apertura de la Comunidad, reducir la ayuda estatal a la industria y hacia no poner barreras comerciales a China y otras economías emergentes. El País ha sido uno de los principales promotores de la libre competencia y de amplios tratados comerciales con Estados Unidos, Canadá, Japón y otras naciones. De hecho, sin el Reino Unido, las actuales negociaciones del Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP), podrían no tener buen fin.

De igual forma, el “no” implicaría su salida del TLCUE, por lo que, en primera instancia, se perderían los beneficios del mismo en las transacciones entre ambos países y que se realizan al amparo del Tratado. Sin embargo, representaría la oportunidad de establecer negociaciones para un tratado de libre comercio bilateral, que reproduzca las ventajas actuales del TLCUE y que posiblemente establezca diferentes condiciones para ambos países que quizá quedaron fuera de las negociaciones conjuntas.

El Reino Unido ha sido miembro de la Comunidad desde 1973, ocupando la presidencia rotatoria del Consejo de la UE en 5 ocasiones entre 1977 y 2005, la próxima vez será (o sería) en 2017 y cuenta con 73 parlamentarios. Asimismo, es una de las dos potencias militares del bloque (la otra es Francia). Si el Reino Unido dejara la UE, ésta perdería a un importante líder pragmático en la geopolítica mundial.

Finalmente, en el ámbito de la relaciones internacionales, un impacto más destacado sería que la salida avivaría el sentimiento de algunos países miembros, destacadamente los de la Eurozona, por renegociar (como la hizo el propio Reino Unido) los términos de su participación en la Comunidad e incluso llamar a referendos internos. Así mismo, podría despertar los sentimientos separatistas y nacionalistas en otras latitudes como la intensión de Argentina de separarse del Mercosur, o los planteamientos de Donald Trump sobre el TLCAN. Incluso, al interior del propio Reino Unido, baste recordar que si bien en 2014 Escocia decidió no separarse del Reino, es fuerte el sentimiento de eurofilia, el cual también se destaca en Gales.

Aun cuando el resultado sea un “sí” a la permanencia, ya nada será igual, muchas señales se han mandado, los mercados han respondido, quizá bruscamente, a la volatilidad; el sentimiento del separatismo y el proteccionismo han dejado huella, e incluso la intolerancia con el lamentable asesinato de una parlamentaria pro UE, situación que se espera no se exacerbe e impida el buen desarrollo del referendo.

 


Se autoriza la reproducción total y/o parcial de su contenido siempre y cuando se cite la fuente:
Consultores Internacionales, S.C.® (CISC)
Las imágenes se utilizan únicamente de forma ilustrativa.

CISComentario D.R. es una publicación semanal de: Consultores Internacionales, S. C. ®
Lic. Julio A. Millán B., Presidente; Ing. Mauricio Millán C., Vicepresidente; Lic. Maribel Rodríguez, Directora Asociada.
Mtro.Julio Soto, Consultor Senior. Lic. Patricia Gordillo, Directora del Centro de Información.


José María Rico No. 55 Colonia del Valle Ciudad de México Tels. (+5255) 5524-7750 y (+5255) 5534-9182
info@cisc.com.mx | www.consultoresinternacionales.com