DESPUÉS DE LA EUFORIA BICENTENARIA, ACTUEMOS

  • 200 años de historia son dignos de celebración; pero después de la euforia debemos actuar

  • Se debe poner en la mesa de debate el presupuesto 2011, la reforma laboral, el replanteamiento educativo y la reforma del estado.

Un aniversario por partida doble no es fácil de ignorar, 200 años de historia son un gran logro que amerita celebraciones y que permiten recuperar el sentido nacionalista que levanta a las naciones; sin embargo, después de la euforia hay que actuar. Históricamente nuestro país ha pasado por muchos periodos críticos, en materia económica las crisis de fin de sexenio han lacerado y vulnerado nuestras capacidades y anhelos como nación; esto es en lo que debemos poner énfasis. Después de una magna celebración, debemos generar condiciones para tener también una economía y bienestar a la altura de nuestros festejos.

Empecemos enumerando los pendientes que tenemos en puerta, en primer lugar debe resolverse el debate del presupuesto del año 2011, las discusiones que tendrán lugar en próximas fechas para la construcción y aprobación del presupuesto de egresos 2011, deben centrarse principalmente en la disciplina fiscal, la vigilancia y cuidado del déficit público que se vuelve esencial para el buen tránsito hacia la consolidación de la recuperación económica y el crecimiento.

En el tema recaudatorio, el debate puede centrarse en la reducción o no de los impuestos, lo cual por supuesto tendría tintes electoreros. Sin embargo, una reducción del IVA nuevamente al nivel de 15 por ciento resultaría prudente si ajustan los gastos corrientes ya que ese dinero quedaría para el consumo de la población; pero lo importante es realizar las verdaderas reformas que permitan una ampliación de la base tributaria, para fortalecer el poder recaudatorio del Estado.

Por otra parte, es de vital importancia que se incremente la productividad laboral en nuestro país, una de las reformas estructurales más importantes que aún se encuentra pendiente es la reforma laboral. Nuestro país no podrá crecer a tasas superiores mientras no se debata y se aprueben estos cambios estructurales. Naciones como China o Brasil hacen modificaciones importantes dotando de flexibilidad y mejores condiciones a sus economías. En éste punto México se ha estancado y tiene puesto el freno de mano para lograr tasas de crecimiento superiores al 5 por ciento, mismas que se lograrían dando paso a dichas reformas.

Por otra parte, pero no menos importante, nuestro país debe dar el salto cualitativo pasando de una nación con un sistema educativo tradicional y poco eficiente, a uno que genere y fomente la innovación y por supuesto el crecimiento económico; el viejo sistema basado en la memorización debe dar paso a uno que propicie la reflexión, la comprensión y la crítica. Es decir, se requiere orientar las nuevas capacidades hacia el entendimiento y aprovechamiento del mercado internacional; en esto debe consistir el replanteamiento educativo de nuestro país.

Las reformas estructurales deben ser en todo momento integrales; es decir, no funcionan por separado y desintegradas, el elemento holístico es la base para el buen funcionamiento de la nación. En este sentido, la reforma del estado toma primordial importancia, debe estar encaminada a incrementar la efectividad política de los votantes para consolidar el esquema democrático. Hoy en día se vuelve difícil entender las decisiones públicas como el encuentro entre representatividad democrática y deliberación. Este mecanismo decisorio resulta en automático excluyente ya que dejan al votante en segundo plano sin poder alguno, relegado. Es en este punto donde una reforma del estado será fallida en tanto no se consideren a los ciudadanos.

Lo importante no es cumplir 200 años, es el cómo se cumplen. Debemos plantearnos ahora lo que verdaderamente queremos tener como nación en los próximos 200 años; hoy somos un país libre políticamente, pero no económicamente. A través de la acción y no la contemplación, es como podremos lograr las verdaderas libertades.

Índice de Libertad Económica 2010


Fuente: Consultores Internacionales S. C. con datos del Index of Economic Freedom 2010