En el CISComentario anterior hacíamos ya la advertencia de que el escenario de la crisis en Grecia, podría acarrear una serie de efectos y contagios sobre las economías de Europa; la lenta reacción de la Unión Europea ante la crisis y su manifiesta incapacidad para impedir que éste país llegara al umbral de la insolvencia, fueron factores de verdadera alarma entre las economías no sólo europeas, sino del mundo.
Una baja en las principales bolsas financieras de Europa, junto con un debilitamiento de su moneda frente al dólar, generaron pánico en días pasados, sin embargo, el reciente anuncio de un rescate financiero fue bien visto por los mercados globales; pero también pondrá a prueba la solidez del Sistema Monetario Europeo, en especial del euro.
Por otra parte, el desorden en los déficit de la zona europea, cuyos gobiernos se salieron de los acuerdos de Maastricht en uno de sus principales puntos; como lo es el de no incrementar el déficit público más allá del 3 por ciento de su producto, como ocurrió con Grecia; teniendo muy serias repercusiones. El gran problema de éste país, fue que al no haber realizado sus reformas laborales, creó presiones en su presupuesto especialmente el destinado a cubrir pensiones por desempleo, contaminando así a otros países con problemas similares como en el caso de España.
Por esta razón, hoy se observa a España con un riesgo severo de contagio, porque es una de las economías que se encuentra en márgenes de déficit público muy superiores a los estipulados en el tratado de Maastricht; a saber, -11.2 por ciento en 2009 y se prevé que en 2010 cierre en -9.8 por ciento.
Otros factores como la contracción de su Producto Interno Bruto, que desde el cuarto trimestre de 2008 ha presentado tasas negativas de crecimiento hasta cerrar en un -3.1 por ciento a tasa anual en 2009 y un mercado laboral contraído, ponen en alerta a las autoridades del país Ibérico.
En el contexto de las economías desarrolladas de Europa, países como Alemania o Francia, manifiestan su inconformidad por tener que cargar con la deuda pública de gobiernos indisciplinados; ya que se considera que estas naciones han trabajado muy duro y cumplen con los tratados europeos manteniendo estables sus economías. En este orden de ideas, ya existen voces y corrientes de opinión en Europa que ponen en duda el Sistema Monetario y a su moneda; el euro. Tal es el caso de aquellos que creen necesaria una reconfiguración de la zona euro, dejando a la región norte con el uso del mismo y quitándolo de la región sur.
Uno de los puntos más importantes a destacar, en torno al rescate financiero que se anuncia hoy; es que no cuenta con ninguna solidez real; porque se trata de cubrir deuda pública con más deuda pública, además de que implicaría la impresión de circulante, generando así impactos a nivel social por los ajustes que implica un rescate de esta magnitud.
Hemos hablado de España como posible contagiado por la crisis; sin embargo, el riesgo importante se encuentra en Italia. Esta nación perteneciente al G8, es la séptima economía del mundo, con un tamaño 6 veces mayor al de Grecia.
Al igual que en las principales bolsas de Europa, en Milán, el mercado se desplomó en 4.26 por ciento la semana anterior. En lo que toca al sector real de la economía de esta nación, factores como una baja productividad, caída en la cuota de comercio, crecimiento económico estancado y por debajo de la media de la UE, problemas estructurales importantes como el de un sector público ineficiente, corrupción generalizada, burocracia y sistema judicial altamente cuestionados; dejan a este país vulnerable al contagio. Si esto ocurre, sus efectos serían catastróficos.
El punto de alerta para nuestra economía, se encuentra en vigilar las posibles puertas de entrada si se detona la crisis en España; el mercado Ibérico para nuestro país representa la quinta parte del comercio total de México con la UE; pero más importante aún; es que, sectores como el bancario, las telecomunicaciones o la electricidad son industrias que automáticamente se tornan vulnerables, ya que podría darse una absorción de tesorería de las casas matriz de las filiales con las que cuenta España en nuestro país.
Finalmente, nos debe quedar claro a todos, que lo que se inició en una economía reducida como la de Grecia, puede acarrear serios problemas en el entorno financiero global, y sus repercusiones sobre la economía real, permearán muy rápidamente si no se toman las medidas necesarias para sortear una nueva crisis.
En Consultores Internacionales S.C insistimos en que en México deben iniciarse una serie de acciones tendentes a fortalecer el blindaje económico ante las posibles oleadas de otra crisis, pero también, y más importante; llevar a cabo una consolidación y fortalecimiento del aparato productivo interno a través de esquemas de apoyo y estímulos fiscales a las PYMES para su consolidación y crecimiento dentro de las cadenas generadoras de valor y promotoras del empleo.