principio del año pensamos que la crisis que estaba
afectando a EEUU iba a pegar en la economía mexicana sólo
desacelerando su crecimiento. En septiembre de 2008, la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público pronosticó 3 % de crecimiento anual del PIB, pero
el hecho fue un decrecimiento de menos 6.9%. Pensamos que
estaríamos mejor, pero bastantes golpes exógenos llevaron a un error
de pronóstico de alrededor de 10%.
Este año ha sido un caso atípico de
golpes a la economía mexicana. Uno de los principales factores fue la
influenza que afectó al turismo mexicano. En las semanas de
contingencia, el número de turistas que se ausentaron rondó 80%,
esto generó una disminución del PIB en 0.7% nacional y hasta 7% del
PIB de los estados basados en turismo. El otro factor importante fue
la crisis financiera mundial. Ésta hizo que México cayera mucho más
de lo pronosticado. México es de los tres países más perjudicados
por la crisis en América Latina. Las políticas contracíclicas no
tuvieron la potencia para estabilizar la economía.
El principal problema fue la caída
del empleo. A principio del año pasado la
Encuesta de Expertos que hace Banxico pronosticó un incremento de 81
mil empleos formales (afiliados al IMSS). Hoy vemos que en realidad
hubo una pérdida de 461 mil empleos: error de pronóstico de más de
medio millón de empleos.
La SHCP preveía
un tipo de cambio de 10.60 pesos por dólar el año
pasado. Sin embargo, hace más de una
década no se había registrado el nivel de volatilidad que se
presentó este año. En el tercer trimestre
del año llegamos a un tipo de cambio de 14.60 y en el último
trimestre se tuvo un tipo de cambio de 13.60. Eso nos lleva a
un error de pronóstico de hasta 28%.
La inflación
este año cerrará en 3.95%, según estimaciones de Consultores
Internacionales S.C. Por lo tanto, este año sí se alcanzó el objetivo
de inflación de 3 +/- 1% anual que tiene Banxico. Este es un
contraejemplo, esta institución sí ha usado las políticas monetarias
pertinentes para enfocarse en su objetivo constitucional.
Esta pérdida de crecimiento y
desarrollo económico vista en cifras tiene oculto otro factor
relevante: la credibilidad. Ésta no se mide en cifras
macroeconómicas pero sí es determinante para el crecimiento del
país. México ha perdido puntos en credibilidad ante organismos
internacionales y la banca privada extranjera. El crédito se verá
afectado y por lo tanto el crecimiento también.