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Perdidas de energía
como indicador de la competitividad, Luz y Fuerza del
Centro
1997-2007. |
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ucho
se ha dicho de la sorpresiva decisión de liquidar una empresa que
estaba agonizante en su gestión hace muchos años y que se encontraba
conectada a una serie de instrumentos que le prestaban vida
artificial y que la mantenían en un estado vegetativo, inerte, sin
dar señal de recuperación y más bien ante una muerte
inminente. La compañía de luz y fuerza
del centro nació con el germen de su propia autodestrucción desde el
momento mismo de ser concebida cual monstruo de novela en 1995, con
partes de cadáveres provenientes de su antecesora “liquidada” por
decreto aunque no de facto en 1989.
No es de extrañar
las circunstancias bajo las cuales es decretada la liquidación,
ahora si definitiva, de la paraestatal, la cual se negaba a morir
pese a la condena de muerte que pendía sobre ella desde hacia ya
varios años y que el sindicato lograba aplazar debido a su peso
político mas que laboral.
Es obvio que el
proceso no será sencillo y se prestará a todo tipo de
desinformaciones confusas, dispersas, malos entendidos y con mucha
simulación de información falsa. Normalmente estos procesos se
envenenan con este tipo de problemas políticos que generan temor y
propician la anarquía; es por lo tanto algo básico que la población
se encuentre muy calmada frente a un hecho de gobierno que intenta
cambiar los parámetros de poder a favor de la
ciudadanía.
Cabe suponer que
con esta medida se esta buscando impulsar la productividad del
sector que se encuentra en franca desventaja con respecto a muchos
otros de la actividad económica, y que por barreras auto impuestas
por su sindicato mostraba una alarmante crisis de competitividad, lo
que arrastraba sus cifras mas allá del fondo de las tablas de
rentabilidad, ocasionando un lastre pesado e insostenible para gobierno y ciudadanía
quienes eran los principales afectados al soportar el constante
abuso y pésimo servicio de la empresa.
Ahora esperaremos
con expectativa las medidas y su aplicación. Veremos si la
liquidación y posible recontratación de un importante número de
trabajadores de la extinta ya Luz y Fuerza del Centro bajo nuevas
condiciones laborales permite darle un respiro y nuevos aires a su
contraparte, la
Comisión Federal
de Electricidad que es ahora proveedor hegemónico de energía
eléctrica en todo el país.
Veremos si este ajuste de cuentas sirve
para alertar y en su caso motivar a otros sindicatos y empresas,
tanto públicas como privadas a “prender motores” para revisar,
analizar y detectar las áreas de oportunidad que deben mejorar por
el bien de si mismos, de sus clientes y del país entero; acciones
que nos caerían de perlas para impulsar nuestra dormida y aletargada
economía en busca de nuevos horizontes que nos abran puertas en aras
de conseguir la sustentabilidad y sostenibilidad económica, política
y social.