a cumbre del
G-20
a realizarse en próximos días representa una
oportunidad histórica rumbo a la redefinición de las reglas
financieras y del modelo de desarrollo económico del mundo. Ya con
la nueva administración de EU y con un plan de rescate
parcial, el escenario para esta reunión es el
propicio para el establecimiento de mecanismos de supervisión más
precisos, mayor transparencia financiera y de nuevos esquemas para
el desarrollo económico global y para prevenir y atacar futuros
episodios de crisis.
Estados Unidos lidera la cumbre, con el peso de la responsabilidad
de haber sido el epicentro de la crisis financiera. Por su parte,
la Unión
Europea llega a la reunión con ciertas reservas,
porque la región no parece estar del todo convencida de la línea de
ejecución del plan de reactivación económica de EU, a pesar de que
la crisis se agudiza cada vez más sobre su propia economía. EU ha
dispuesto 787 mil millones de dólares como plan de estímulo
económico, mientras que la UE prevé un monto menor, cercano a los
520 mil millones.
Hay muchas preguntas
que el mundo hace y que será necesario discutir en la próxima
cumbre, como son el manejo del déficit fiscal y comercial generado
por EU en los últimos años. Derivado de
los amplios requerimientos de liquidez de la economía
norteamericana, la emisión primaria de dólares ha sido prácticamente
discrecional, donde no se sabe a ciencia cierta cuál es el mecanismo
real de respaldo del dólar. Por ello, habrá que ver
si existe alguna estructura viable que pueda controlar el
desequilibrio y la volatilidad de los mercados financieros que
afectan al resto del mundo. ¿Estaremos regresando y alineando
criterios con los acuerdos de Bretton Woods?
Es
fundamental determinar cuál es la posición que tiene México en la
cumbre en términos de un país de periferia. Y en este sentido, ¿se
sabe quién es el grupo asesor que está preparando el planteamiento
de nuestro país? ¿Habrá medidas más estrechas de
control de lavado de dinero? ¿Será posible que
países que emergen en el mapa del liderazgo económico como China,
Rusia e India se sometan a nuevas regulaciones monetarias?
El contrapeso de China en el atlas económico y financiero del mundo
hacen suponer que éste país tendrá un poder de negociación bastante
amplio para llevar, junto con los países de la UE la segunda voz en
la cumbre del G-20. Japón, como la segunda economía más importante,
debe incorporar en los planteamientos los conceptos de ética y de
transparencia, adicional a las acciones de corto plazo que tienen
que ejecutarse.
El futuro
orden económico mundial debe estar sustentado no sólo en elementos
cuantitativos sino también cualitativos, en lo que se refiere a
información, transparencia y legalidad.