l día de ayer, el Presidente Felipe Calderón anunció
movimientos en su gabinete y mandó al Senado su propuesta para
ocupar el cargo de Gobernador del Banco de
México.
Éstos se dan en áreas de gran
sensibilidad, tanto en el desarrollo de la política social como es
el caso de SEDESOL como en la económica a través de la SHCP, lo que
representa nuevas expectativas a los diferentes sectores de la
sociedad, en función de la visión de cambio que el Presidente
anunciara meses atrás.
El mensaje principal de estos
nombramientos debiera fundamentarse en darle un mayor dinamismo
a la economía, armonizando la política monetaria con la política de
desarrollo económico y generadora de empleos, promoviendo la
disminución de la pobreza, mejorando los niveles de vida de la
población e incentivando a la Pequeña y Mediana Empresa como motor
del desarrollo y mercado interno.
Es relevante señalar, que hay que evitar
que estos cambios generen una parálisis
operativa en la que se destina mucho tiempo en la
comprensión de las nuevas asignaciones, México ya no puede darse el
lujo de perder más tiempo; por el contrario, se trata entonces de subirse al
tren del desarrollo para impulsarlo, hay que tener cuidado de no
detenerlo para iniciar de nuevo su
marcha.
Existe una asignación pendiente, el
nombramiento del responsable de la Subsecretaría de la Pequeña y
Mediana Empresa en donde se han gestado programas con expectativas y
visiones importantes como México Emprende, mismos que podrían
modificar muy aceleradamente nuestro ritmo de crecimiento y
cristalizar en cambios dinamizadores y generadores de empleo,
fortaleciendo de manera tangible nuestra
economía.
Más que muchos
problemas, tenemos muchos retos por superar y no hay que perder el
paso, sino acelerarlo. Sería deseable entonces que se propicie la participación de
todos los sectores productivos para plantear el
contenido de los programas de apoyo con un
enfoque de mediano y largo plazo.