ranklin D.
Roosevelt dijo que a lo único que debemos temerle es al miedo
mismo.
Esto resume la postura que debemos considerar ante una crisis. El
Presidente de EU Barack Obama tiene un escenario muy parecido al que
tuvo en su momento el Presidente Roosevelt en medio de la gran
depresión. En aquellos días, manejó una serie de medidas de
emergencia dentro sus primeros 100 días de gobierno dentro del
llamado New Deal. Entre las medidas más relevantes estuvo la
reorganización del sistema financiero, que consistió en la
reconstrucción de la banca con el objeto de restituir la confianza
del público en esas instituciones. En materia de gasto público, las
medidas adoptadas estuvieron enfocadas en reasignaciones al
presupuesto para ayudar a los más necesitados por medio de
transferencias. Adicionalmente, el Presidente Roosevelt estableció
una estrategia mediática dinámica cuyo objetivo fue informar a la
población sobre las acciones de gobierno ejecutadas y los resultados
obtenidos.
Sabemos
que el Presidente Obama toma su cargo con un ímpetu y energía
desbordantes. Es imprescindible
que durante los 100 primeros días de su mandato, se ejecuten
acciones que estén encaminadas a defender el empleo y a promover el
gasto de los consumidores de aquél país, pero no a cualquier costo.
El Presidente Obama no debe caer en la trampa de inyectar dinero
bueno al malo.
Por otra parte, se debe restituir la confianza en todo el sistema
económico. En estos días, existe un profundo deterioro en las
expectativas económicas de las familias de ese país.
Por
esta razón, el empleo debe ser el primer objetivo del Presidente
Obama, porque en la medida que
se salvaguarden las plazas de trabajo se estará frenando la caída de
la confianza y por ende, se reducirá el tiempo de duración de la
crisis. La economía global podrá restablecerse en buena medida
cuando EU vuelva a consumir de forma sostenida.
En
paralelo, las empresas de ese país tendrán que convencerse de que
las medidas que adopte el gobierno serían las adecuadas para
reactivar el engranaje económico, para que puedan rehabilitar su
actividad y generar nuevas plazas de trabajo.
Los 100 días
del Presidente Obama serán los días más importantes de la historia
mundial reciente en materia de gobierno, por la complejidad de
factores y de riesgos que convergieron hasta detonar en la coyuntura
actual.
Con un alto déficit comercial y un déficit fiscal desproporcionado,
sectores económicos que rescatar, un sector financiero que
reconstruir y ocupaciones militares que resolver, las acciones de
los próximos 100 días darán la pauta de lo que será el mundo durante
los próximos 4 años y mucho más.