El problema de Mexicana de aviación se puede observar como un carnaval de errores y malas decisiones; ese tipo de manejos son los que dañan la confianza en la economía de libre mercado, tenemos un problema de fondo donde se daña a los consumidores, a los usuarios y a toda una cadena alrededor de los servicios que representa un daño patrimonial para muchas personas.
Para poder medir de mejor manera el problema de Mexicana de Aviación que no es menor, podemos mencionar que la aerolínea movilizaba a más de 22 mil pasajeros cada día en alrededor de 220 vuelos, esto según cifras propias de la compañía. Sus activos sumaban alrededor de 11 mil millones de pesos (unos 865 millones de dólares al tipo de cambio de 12.71) mientras que sus pasivos alcanzaban la cifra de 10 mil millones de pesos (unos 786 millones de dólares).
Es así que, la quiebra de Mexicana de Aviación es un problema grande que puede llevar incluso al cierre de agencias de viaje grandes y pequeñas; esto en razón de que las ventas de vuelos internacionales y nacionales que se realizaban a través de esta aerolínea, llegaron a representar hasta el 28 por ciento de las operaciones, cifra revelada por el Vicepresidente de la Asociación de Agencias de Viajes, Alejandro Cañedo Priesca.
Dicha Asociación afirma que alrededor de 25 por ciento de los vuelos internacionales y el 30 por ciento domésticos eran de Mexicana, lo cual en proporción representaba el 28 por ciento de los viajes totales. Además de esto, se sumó la suspensión de 18 de sus vuelos internacionales (tres de manera parcial); algunas de las rutas afectadas son: México-Madrid, México-Londres, México-Sao Paulo y México-Buenos Aires.
Por otra parte, la línea aérea buscaba acuerdos con sus sindicatos para recortar a menos de la mitad su plantilla de pilotos y sobrecargos, y que a los que sigan en la empresa, se les rebajaría los salarios un 40 por ciento como una medida para salir de la crisis financiera por la que atraviesa. Esto representaría reducir la plantilla para pasar de los 776 pilotos a sólo 482 y dejar en 822 el número de azafatas de un total de 1,800; esta propuesta por supuesto fue rechazada.
Una problemática de esta envergadura, con desequilibrio en costos operativos y laborales y bajo una serie de malas decisiones, pone de relieve el papel regulador del Estado en términos de administrar el mercado. En este sentido habrá muchas voces que digan que el gobierno retomaría su papel de intervencionista ya que tendría que controlar este tipo de servicios; esto es un grave error, ya que por un lado no debemos dejar que el mercado asigne libremente los recursos y por el otro, el gobierno debe actuar como regulador y mediador. En este equilibrio es donde debe existir la sabiduría de la administración en términos reales.
Recientemente Tenedora K, que reúne inversionistas de Grupo Industrial Omega y Grupo Arizan, adquirieron la aerolínea; esta es una oportunidad para que se rescaten los valores de la empresa y pueda construirse un futuro más viable a través de un verdadero proyecto holístico y una Política Aeronáutica Integral de largo plazo.